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La aplicación del sistema se realiza en tres etapas:

  • Primera: Análisis del suelo a tratar.
  • Segunda: Determinación de la dosificación exacta del producto.
  • Tercera: Ejecución de la mezcla de los suelos con los productos en dos fases, la primera por vía seca mediante mezclado mecánico y la segunda aplicando un riego de líquido.

Análisis del terreno existente

La fase inicial se centra en conocer las características del terreno que se quiere tratar mediante el estudio en laboratorio de los materiales existentes. Con este análisis se pretende conocer de antemano los siguientes parámetros:
  • Porcentaje de idoneidad del terreno existente y determinación, en su caso, del tipo de árido que se debe añadir.
  • Densidad máxima de compactación que se obtiene con la aplicación del sistema.
  • Nivel de impermeabilidad que se obtendrá con la aplicación del Sistema.
  • Humedad óptima en el ensayo Proctor Modificado para la obtención de la mayor densidad de compactación.
  • Determinación de los hinchamientos o reducciones de volumen del terreno que podrían producirse en la aplicación del sistema.

Determinación de la finalidad de la aplicación

Para realizar una estabilización de suelos resulta imprescindible conocer la finalidad de la misma. Las necesidades del cliente y el uso posterior del terreno determinarán una serie de factores necesarios para la obtención de un resultado óptimo. Los principales factores a analizar son los siguientes:
  • Estudio de la capacidad de soporte requerida para el terreno tratado. El conocimiento de los niveles de carga del terreno determinará el grosor de la capa a estabilizar.
  • Estudio de la impermeabilidad. Será determinante cuando la finalidad de la aplicación sea la construcción de balsas, pantanos, canalizaciones, etc.
  • Estudio del nivel de erosión previsto. En aquellos casos en que los tratamientos efectuados puedan sufrir la erosión por el paso de vehículos o cualquier otro elemento erosionante.
  • Estudio del resultado estético requerido. La utilización del propio terreno existente proporcionará un aspecto natural en el resultado obtenido.

Aplicación

La estabilización por medio de nuestro sistema no requiere del uso de maquinaria altamente especializada. Asimismo, cada operación puede realizarse de distintas maneras. Por ello, se describen a continuación cada una de las fases del proceso de aplicación y la relación de maquinaria que puede ser utilizada para cada fase.

Escarificación inicial del terreno. Normalmente el terreno a estabilizar posee cierto nivel de compactación o dureza. Es imprescindible de forma previa remover o escarificar el terreno para facilitar y permitir su tratamiento

 

Reparto del producto sólido. El reparto de este producto debe hacerse de la manera más homogénea posible, de forma que cada m3 de terreno reciba, según la dosificación establecida, la cantidad adecuada de producto. El reparto puede realizarse mediante la utilización de panien o camiones dosificadores

 

Mezcla homogénea del producto sólido. El mezclado tiene la finalidad de lograr la actuación homogénea del sólido por todo el terreno a estabilizar. Para realizar esta operación se puede utilizar la misma maquinaria recomendada para el escarificado.

Riego con producto líquido. Este líquido se mezcla con agua y se reparte de forma homogénea por todo el terreno a estabilizar. La cantidad de agua a aportar debe conseguir que el terreno tenga una humedad final igual a la determinada en el laboratorio.

 

Nivelación del terreno. Una vez realizado el proceso de mezcla con el terreno de los productos líquidos y sólidos, se procede a nivelar el terreno y realizar las pendientes que se consideren oportunas, en función de la finalidad de la aplicación

 

Compactación del terreno. Para finalizar la aplicación se compacta el terreno dando el máximo nivel de compactación posible mediante pasadas con y sin vibración. Para esta operación se propone la utilización de un rodillo compactador